28 abr. 2014

Libros y lanas: Día del Libro en Sevilla y marcapáginas de ganchillo

El Día del Libro fue el 23 de abril y escribo esto el 28, así que os pueden parecer noticias viejas, pero no me puedo sustraer a contarlo... Si os queréis ahorrar ese rollo e ir directamente al patrón del marcapáginas, podéis pinchar aquí.

BCGrannies y Día del Libro en Sevilla

A través de las redes sociales fui a dar con esta iniciativa de Udonwool. Para quien no lo sepa, BookCrossing es una iniciativa que trata de establecer cadenas de lectores al azar: se registra el ejemplar en la web para obtener un número de identificación y se deja el libro en alguna parte (lo que se denomina "liberarlo"), donde otra persona pueda hallarlo, leerlo y volver a ponerlo al alcance de otros. A través del número de identificación puedes acceder al diario de viaje y dejar constancia de tu experiencia. Ni que decir tiene que los más optimistas hablan de un 20% de "cazas" (personas que han entrado en la web a contar que han encontrado un libro y qué van a hacer con él), pero tras diez años dejando libros por Sevilla, mis datos son bien diferentes: ningún libro se queda allá donde lo dejamos, todos encuentran dueño, pero muy pocas personas entran a contarlo y aún menos dejan constancia de que el ejemplar siga viaje.

Puesto que hace más de un año que tengo ciento cincuenta cuadrados que esperan ser unidos para acabar una manta, la idea de unir granny squares no me seducía lo más mínimo. Si además la funda se adaptaba al tamaño del libro, sólo serviría para el libro elegido, así que preferí tejer marcapáginas: es algo que consume muy poca lana, se teje rápido, suele tener pocas piezas que unir si se llega a ese extremo y sirve para cualquier libro, se puede reutilizar. Dado que tenía dieciséis libros, tejí dieciséis marcapáginas, con la intención de dejarlos por el parque el miércoles 23 de abril, a partir de las cinco y media de la tarde. Anuncié la liberación y subí fotos, para que la gente supiera qué iba a encontrar.

Sin embargo, la jornada no empezó bien. Una compañera de trabajo me preguntó a qué hora era la liberación y se quejó de que no podría asistir porque a esa hora aún estaba currando. Cuando me ofrecí a guardarle el libro que quisiera, me dijo que ella sólo quería un marcapáginas, que los libros le daban igual. Mientras pronunciaba esa frase, hizo el gesto de sacar algo y tirar el libro. ¡Menudo desprecio hacia la iniciativa en su conjunto! Pero lo ocurrido por la tarde fue peor: una de las beceras, alguien que se supone que sabe cuál es el mecanismo de liberación, que se indigna cuando alguien nos sigue recogiendo todos los libros (las cosas que nos han pasado durante las liberaciones son como para escribir un libro), acabó sosteniendo en las manos un único libro ¡y tres marcapáginas! Si habíamos introducido un marcapáginas en cada ejemplar antes de la liberación y había tantos marcapáginas como libros, ¿cómo había acabado con tres? Cuando se lo hice notar, se cabreó.

La que acabó muy cabreada fui yo, huelga decirlo. Puedo aceptar que cualquier desconocido vaya sacando los marcapáginas y quedándoselos, porque ya nos han hecho cosas parecidas con los libros, pero si ni siquiera las personas que conocen el mecanismo de BookCrossing y comulgan con él son capaces de respetar las reglas del juego, no merece la pena trabajar en ello. Así que, en lo que a mí respecta, libros libres sí, como llevo diez años haciendo, pero ni un sólo detalle añadido más. Si he de trabajar de balde, prefiero trabajar para mí.

Gatito marcapáginas

Cuando tenga un ratito para escribir, colgaré fotos y patrones de los restantes marcapáginas. Por ahora, os dejo con este gatito marcapáginas de Justyna Kacprzak:

Debajo del cristal de la mesa, para que no se les rizase la cola.


No está tejido en espiral, sino que cada vuelta se cierra con un punto deslizado y se comienza la siguiente con dos cadenetas, que cuentan como el primer punto alto.

Cuerpo y cabeza:
1. Hacer tres cadenetas y tejer doce puntos dobles en el tercer punto desde el ganchillo (12). En mi caso, yo utilicé un anillo mágico, con tres cadenetas y once puntos altos para obtener el total de doce puntos.
2. Un aumento en cada punto de la vuelta anterior. (24) Se une con punto deslizado sobre el primer punto, para cerrar la vuelta.
3. Un aumento en el primer punto de la vuelta anterior, un aumento en el segundo punto, un punto alto sobre el tercer punto. Repetir en toda la vuelta y cerrar la vuelta  (40).
4. Empezamos la cabeza: se tejen dos cadenetas, se tejen dos aumentos en punto alto, un punto alto y dos aumentos en punto alto. Se deja el resto de la vuelta sin trabajar (10).
5. Se da la vuelta al trabajo. Se tejen dos cadenetas, un punto alto y *disminución en punto alto, un punto alto*. Lo que está entre asteriscos se teje tres veces, de modo que obtenemos un total de 8 puntos antes de girar el trabajo.(8)
6. Para hacer la primera oreja, se tejen dos cadenetas, un punto alto, dos cadenetas, un punto deslizado en el siguiente punto (así se hace la primera oreja), tres puntos bajos, un punto deslizado, dos cadenetas, un punto alto, dos cadenetas y se cierra la segunda oreja con un punto deslizado en el último punto alto de la vuelta anterior. Se cierra el tejido.

Cola:
A nueve puntos de la cabeza, se une la hebra. Se tejen 33 cadenetas (puedes tejer más o menos, según la longitud que quieras para la cola). En el cuarto punto desde el ganchillo, se teje un punto alto. A continuación, cinco puntos altos, tres puntos altos en el mismo punto y se continúa tejiendo puntos altos hasta llegar al cuerpo, donde se une la cola con un punto deslizado.

Y ya está. Es muy, muy sencillo y el resultado es muy bonito. Como yo aprieto mucho el punto, se me rizaba  la cola, así que "bloqueé" los marcapáginas dejándolos unos días bajo el cristal de la mesa de camilla.

Actualización

Uno de los libros que liberamos en el parque ha dado señales de vida, aunque nada se dice del marcapáginas. Podéis leer su periplo aquí.

17 abr. 2014

Patrones insólitos (VIII): una corona de espinas

Hacía tiempo que no me cruzaba con ningún patrón que me impactase: hay millones patrones para tejer réplicas de herramientas, de comida, de monstruos... Pero ¿esperábais encontrar el patrón de una corona de espinas? Podéis ver una foto pinchando aquí.

Es algo muy apropiado para estas fechas, desde luego.

8 abr. 2014

Un premio inesperado

El blog de Tamknitting ha recibido un premio y me ha hecho la merced de mencionarme en su post para continuar con él. Siguiendo las instrucciones, las reglas para este premio son:

-Agradecer a la persona que te nomina y seguirla: yo utilizo Feedly, que es por donde me llegan las actualizaciones, así que esta parte es sencilla.

-Responder las preguntas planteadas. Allá vamos:

1.¿Recuerdas cuál fue el primer proyecto handmade de tu vida?
No lo recuerdo. Mi madre es una persona muy inquieta, de modo que siendo muy pequeñas mi hermana y yo nos enseñó a hacer muñecas de lana (de las que se consiguen enrollando la lana en un cartón y atando los manojos de determinada manera) y de trapo, ropita para nuestras Barbies, adornos de papel maché para las paredes de nuestro cuarto... Es complicado dilucidar qué fue exactamente lo primero.

2.¿Quién te enseñó o inspiró?
A tejer, tanto en dos agujas como ganchillo, me enseñó mi madre.

3.¿Cuál es el proyecto handmade que más trabajo te ha dado?
No consigo que me guste el punto, pero como se hacen cosas preciosas, estoy empeñada en refinar mi técnica, en descifrar los patrones en inglés y, en definitiva, aprender a hacerlo bien. Por tanto, lo que más trabajo me ha dado son dos proyectos de punto: mi primer jersey (el Francis, del que aún he de terminar las mangas y el cuello, que no es difícil pero es bastante monótono) y el Old Chemistry, un chal cuyos calados me obligan a estar muy pendiente del patrón y a deshacerlo todo cuando me equivoco. ¡Menos mal que existen esos hilos salvavidas, para no tener que empezar desde el principio!

4.¿Cual es tu rincón preferido para tejer, coser, scrapear o hacer la actividad que más te gusta?
Mi sufridor (mi pareja, que aguanta las madejas repartidas por toda la casa, mis búsquedas histéricas cuando se me cae una aguja de coser y no la veo, los patrones impresos tirados de cualquier manera en el suelo junto al sofá) me regaló una butaca y es mi lugar tejedor por excelencia: en invierno, junto a la mesa de camilla, al calor del brasero; en verano, en la terraza, que hay mucha claridad pero el sol no pega de lleno y se está muy a gusto.

5.¿Por qué ese nombre para tu blog?
Empecé a tejer amigurumi porque le pedí a mi madre uno y ella decidió que era mejor enseñarme a tejer y que yo me hiciera lo que quisiera. Descubrí millones de patrones gratuitos y que quería tejerlos todos, de modo que esto se convirtió en adicción. El tema de la aguja daba juego como alusión velada a las drogas, así que me pareció divertido.

6. ¿Recuerdas qué sentiste al recibir el primer comentario en tu blog?
Bueno, he tenido (y tengo) otros blogs, y hace tantos años que comencé mi andadura en la red que ya no lo recuerdo... No soy muy sociable a nivel bloguero y, de hecho, no recibo demasiados comentarios.

7.Tu blog fetiche que consultas todos los días…
No es un blog, sino una web, Ravelry, aunque es cierto que sigo en Facebook y Twitter a Cre8tioncrochet y Moogly porque comparten muchos patrones gratuitos y videotutoriales.

8. Un libro que tienes pendiente de leer y no encuentras el momento...
Uf, la lista de libros pendientes es eterna... Soy una ávida lectora y compradora compulsiva de libros, así que tengo una cola interminable de libros por leer.

9. Una película que te gustaría ver en el cine pero que ya no está en la cartelera...
Me quedé con las ganas de El juego de Ender, porque soy una gran fan de Orson Scott Card.

10. Un lugar imprescindible para visitar...
Si es un lugar geográfico, ¡no me decido! Vivo en Sevilla, que es una ciudad que me gusta mucho, pero me fascinó el British Museum y lloré como una boba emocionada en el Coliseo, en Roma. Me gusta viajar (aunque el presupuesto no da para muchas alegrías) y en cada lugar encuentro algo imprescindible.

11. ¿Eres más de café o de té?
Para ser honesta ¡lo mío es el Nesquik! Me tomo un litro de leche diario con cacao soluble... Sólo tomo café como convención social, cuando desayuno o meriendo con amigos o familia fuera de casa.

-Nominar a otros 11 blogs que tengan menos de 100 seguidores. Aquí tengo un verdadero problema... Generalmente entro en Ravelry y cotilleo los últimos patrones que se hayan subido, de modo que no suelo navegar demasiado por blogs: creo que casi todos los que tengo guardados en Feedly son bastante populares y no cumplen el requisito, así que no me veo capaz de cumplimentar debidamente este apartado. Tendré que pensármelo.

-Plantear 11 preguntas nuevas para que los nominados respondan. Dado que no he nominado aún, las lanzo al aire y quien quiera que recoja el guante. Nunca está de más un poco de instrospectiva en el mundo lanar. ¿O acaso conocéis algún blog que se precie que no mencione los beneficios de tejer y lo bien que se siente una desarrolando su creatividad, etc?

1.¿Punto o ganchillo?
2.¿Has asistido a alguna convocatoria de Urban Knitting?
3.¿Qué prefieres: amigurumis, flores, broches y detallitos pequeños o prendas de vestir? El eterno dilema entre "lo útil" y el adorno.
4.¿Defensora a ultranza de la lana de calidad o el acrílico y la lana chunga comprada en los chinos tienen cabida para según qué cosas?
5.Si tejes para vender (que no es mi caso), ¿alguna vez se ha convertido en obligación y te ha ensombrecido el placer de ejercitar las agujas?
6.¿Sueles comprar patrones?
7.¿Te relacionas habitualmente con otras tejedoras, o es un vicio solitario?
8.Yo aborrezco unir las piezas y poner los ojos de los amigurumi y esconder los cabos sueltos en las prendas. Esto es, odio los acabados en general. ¿Qué es lo que menos te gusta cuando tejes?
9.¿Sigues en las redes sociales a las blogueras que lees?
10.Para comprar lanas, ¿mejor la tienda física, para tocar, ver el color al natural, etc, o compras online?
11.Si compras online, ¿qué tiendas recomendarías? En caso contrario, ¿qué tiendas frecuentas?

Me encantaría que madrileños y barceloneses contestasen la última pregunta, porque en mayo planeo visitar ambas ciudades :P